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FAQ

FAQ

Why Bilingual Mediation?  I use an interpreter.

Because mediation is based on psychological principles of conciliation and cooperation, anyone involved in the process must start from a place of feeling that they can openly communicate and be understood.  As such, it is important to provide the comfort level that can only be achieved when one feels comfortable in their surroundings and is able to openly communicate and be understood in their own native language.

The role of the mediator is to facilitate communication.  Mediators work towards balancing power and providing a space for all parties to hear and listen to one another.  In order to do so effectively in cases involving non-English speaking parties, the mediator must understand the nuance that balancing power is influenced by language, and how the importance of this mediation strategy might affect interpretation.

Many believe that simply using an interpreter accomplishes the same goals and therefore a bilingual mediator is superfluous or altogether unnecessary.  Not so.  Parties often fail to gain trust and build a relationship with the mediator because they are speaking through the interpreter.  As a result, many clients end up feeling left out of the process, or they fail to build any relationship with the mediator. This in turn can foster a misplaced belief that the mediator is not neutral or fair or, in a worst-case scenario, racist. 

There are additional potential consequences to using interpretation-only, which derive from the type and quality of interpretation utilized.  There are, for example, two different classes of interpretation: literal and meaning-based.  In either class, using a literal translation or changing or leaving out key pieces of information in an attempt to “get the meaning across” can have a substantial effect on the way information is received and processed.   Not only can the legal implications be misunderstood but also the Mediator’s ability to neutralize and reframe an issue(s) is lost.

How does the native language of participants and mediators play a role in the success of the mediation?


We’ve seen that in moments of distress/conflict, people sometimes default into their native language.  Some of the reasons for this have to do with levels of acculturation. Further, we recognize that acculturative factors have implications for power in relationships.  As a result, using only an interpreter could provide more barriers to resolution. Bilingual mediators are essential as they can use their dual-language ability to broker these elements of multicultural communication.  

Why choose ATX?


In addition to his ability to speak fluent Spanish, John has a broad range of experience on both sides of the civil litigation docket, strong negotiation and dispute resolution skills, and an understanding of various ethnic and cultural backgrounds.  This unique skill-set allows John to fairly and effectively evaluate cases and serves to overcome the linguistic and cultural barriers that often get in the way of effective mediation and successful resolution of a case.

 

 

 

¿Por que acudir a un mediador bilingüe cuando puedo usar un interprete?

Porque la mediación es un proceso basado en principios psicológicos de conciliación que requiere cooperación y depende del estado emocional de los participantes. Por lo tanto, es fundamental proporcionar un ambiente donde las personas puedan  comunicarse abiertamente y sentirse cómodas, algo imposible de lograr a menos que ese dialogo ocurra en la legua natal de los clientes.

El rol del mediador es el de facilitar la comunicación.  Ellos trabajan para equilibrar el poder y proporcionar un espacio donde todas las personas involucradas puedan oír y ser escuchadas.  Para poder hacer esto de manera efectiva, en casos que impliquen clientes de habla hispana, el mediador debe entender el impacto que el idioma tiene sobre el balance del poder y como esta estrategia critica puede ser afectada por la interpretación.

Desafortunadamente, muchas personas creen poder obtener el mismo resultado utilizando un intérprete y por lo tanto consideran que un mediador bilingüe es superfluo o totalmente innecesario. No es cierto.  Cuando la comunicación depende exclusivamente de un intérprete, los clientes tienden a fiarse solo del intérprete o de su abogado y no llegan a establecer una relación con el mediador.  Como consecuencia, muchos clientes hispanos terminan sintiéndose excluidos del proceso y viendo al mediador como un personaje externo, ocasionando creencias desacertadas, como ser que el mediador no es neutral o justo o, en el peor de los casos, racista.

La calidad de la interpretación puede también crear una desventaja enorme.  Existen por ejemplo varios tipos de interpretación, entre ellos, la traducción o interpretación literal y la equivalente, o sea, la que transmite el sentido original de las palabras dichas o escritas.  La interpretación literal o inadecuada de información puede causar que se omitan datos cruciales, que se malinterpreten los hechos o, peor aun, que se mal entiendan las implicaciones legales.  La falta de comprensión también resulta en una comunicación muy fragmentada que afecta la capacidad del mediador de neutralizar y reenfocar un dilema en cuestión.


¿Cómo puede la lengua natal de los participantes y del mediador impactar el resultado de la mediación?

Hemos visto que las personas en momentos de aflicción o conflicto regresan por defecto a su lengua madre. Un factor contribuyente a esta regresión es el nivel de aculturación, por lo tanto reconocemos que la aculturación juega un papel muy importante en la dinámica de una relación y en el poder de resolución.  Por eso es que es imprescindible utilizar un mediador bilingüe en lugar de un intérprete, ya que utiliza no sólo el idioma para comunicarse y negociar efectivamente, sino que también su conocimiento de otras culturas.

¿Por que acudir a John?

Además de su capacidad para hablar el español con fluidez, John aporta años de experiencia trabajando de ambos lados del litigio civil.  Posee una gran aptitud para negociar y resolver disputas, junto con un conocimiento de diversas culturas y orígenes étnicos.  Esta combinación inusual de habilidades le permite a John evaluar casos de manera imparcial, justa y eficaz y así atravesar las barreras culturales e idiomáticas que con tanta frecuencia impiden la mediación y resolución exitosa de un caso.